Antiguo molino de agua restaurado y convertido en una increíble casa rural, con inmensos ventanales mirando al río y al extenso bosque. Además la finca cuenta con una preciosa piscina con playa, dos porches, uno de ellos con una cómoda cama balinesa y praderas, para disfrutar de un mayor contacto con la naturaleza, lo que convierte a este espacio en un lugar único y exclusivo.

Capacidad máxima: 6 personas (2 de ellas en cama adicional)

Nº camas: 1 de matrimonio, 2 individuales, 2 supletorias

Nº baños: 2

Servicios: Actividades para niños, Admite animales, Lavado de ropa, Paseos con guía, Se sirven desayunos

Interior: Chimenea, Cocina, Comedor, Sala para eventos, Sala de estar

Exterior: Barbacoa, Jardín, Piscina, Terraza, Zona de aparcamiento